
Aproximadamente a las 22 horas del 31 de diciembre, un voraz incendio se desató en las Cristalerías Rigolleau. Una zona de depositos, sobre la avenida 21 entre las calles 149 y 147, mas de 20 dotaciones de bomberos de toda la provincia tardaron mas de 12 horas en ponerlo bajo control.
El incendio empezó a escasos metros de una estación de GNC en 21 y 148, a escasos metros también del gasoducto que pasa por la avenida y a poco mas de cien metros de la Subestación Rigolleau. Lo que pudo ser una tragedia de magnitudes nunca vistas en la zona, pudo ser evitado gracias al incansable esfuerzo de cientos de bomberos que trabajaron en el lugar.
La falta de seguridad de la planta, sumado al peligro latente de la estación de GNC, presentan un panorama muy oscuro para los habitantes del barrio si finalmente se pone en funcionamiento la subestación Rigolleau. Estas subestaciones son conocidas por su propension a los accidentes, a veces de magnitudes incontrolables. Aca dos ejemplos: Uno en EE.UU y otro en Canada, este mismo año.
Ya los vecinos tuvimos que pasar estas fiestas tapados por una densa nube de humo tóxico, con el fuego a metros de nuestras casas. Cuanto tiempo tardarán las autoridades en darse cuenta del peligro inminente al que exponen a los habitantes de su propia comunidad? Cabe recordar que las consecuencias hubieran sido infinitamente peores si el incendio hubiera sido durante el ciclo lectivo, ya que a pocos metros funciona la escuela 501 y muchas mas rodean la zona.
Una vez mas, pedimos un medioambiente libre de contaminación y recibimos, en cambio, una vida en medio de un polvorín que puede explotar cualquiera de estos días.
Como muestra, un video de un vecino:

El incendio empezó a escasos metros de una estación de GNC en 21 y 148, a escasos metros también del gasoducto que pasa por la avenida y a poco mas de cien metros de la Subestación Rigolleau. Lo que pudo ser una tragedia de magnitudes nunca vistas en la zona, pudo ser evitado gracias al incansable esfuerzo de cientos de bomberos que trabajaron en el lugar.
La falta de seguridad de la planta, sumado al peligro latente de la estación de GNC, presentan un panorama muy oscuro para los habitantes del barrio si finalmente se pone en funcionamiento la subestación Rigolleau. Estas subestaciones son conocidas por su propension a los accidentes, a veces de magnitudes incontrolables. Aca dos ejemplos: Uno en EE.UU y otro en Canada, este mismo año.
Ya los vecinos tuvimos que pasar estas fiestas tapados por una densa nube de humo tóxico, con el fuego a metros de nuestras casas. Cuanto tiempo tardarán las autoridades en darse cuenta del peligro inminente al que exponen a los habitantes de su propia comunidad? Cabe recordar que las consecuencias hubieran sido infinitamente peores si el incendio hubiera sido durante el ciclo lectivo, ya que a pocos metros funciona la escuela 501 y muchas mas rodean la zona.

Una vez mas, pedimos un medioambiente libre de contaminación y recibimos, en cambio, una vida en medio de un polvorín que puede explotar cualquiera de estos días.
Como muestra, un video de un vecino:
Algunas fotos: